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Cuando las buenas abejas se vuelven malas

Por T'Lee Sollenberger. Fotografías de Kraig Sollenberger.

Revista American Bee Journal


Los enjambres de abejas recogidos en el centro-norte de Texas son como una comida donde cada uno trae un plato. Nunca se sabe cómo de buenas o malas serán las abejas en temperamento, producción de miel o su nivel de resistencia ante las enfermedades una vez que se les proporciona una casa gratis, cuidados médicos y tarjetas de “salga de la cárcel sin pagar”.


A lo largo de la década pasada, desde la invasión de la abeja africanizada (entró por Hidalgo, Texas proveniente de México en 1989), las abejas salvajes locales se han adaptado y sobrevivido a la Varroa a causa de los cruces con la abeja africanizada. El resultado ha proporcionado a las abejas locales cierta mayor resistencia al ácaro, al tiempo que la genética de las abejas africanizadas se ha ido diluyendo, pero con una ventaja extra – ¡el conocimiento inherente de que el escarabajo de la colmena es muy malo!


Las extremas condiciones meteorológicas – nieve excesiva, vientos fríos y veranos extremadamente secos – han erradicado con éxito las variedades cruzadas marginales (aquellas que hubieran sobrevivido si el clima hubiera sido más templado). El stock de abejas se ha enriquecido más que nunca, dándole al apicultor grandes cosechas de miel en años malos, en los que las abejas hubieran necesitado bonos de comida. Esto, por supuesto, tiene un precio.


Utilizar enjambres salvajes para la apicultura es una antigua tradición. Como en todas las tradiciones, a menudo existen inconvenientes. A veces, los enjambres salvajes son realmente “buenos” - abejas con las que se puede trabajar, muestran resistencia a las enfermedades y al frío y son buenas productoras de miel y polen – todas ellas buenas razones para quedárnoslos. De vez en cuando, un enjambre resulta ser fabuloso – abejas dóciles, duras trabajadoras y excelentes productoras de miel, además de los atributos de los “buenos” enjambres. Pero el demonio acecha en todas las esquinas del universo y a veces un enjambre puede contener pequeñas diablesas. Chicas malas. Abejas africanizadas terminators. Te querrán muerto antes de incluso haber visto tu cara, tu ahumador o el color de tu traje.


Estas chicas malas se comportan como cualquier otro enjambre cuando son recogidas por primera vez e introducidas en un núcleo. Solo después, cuando el núcleo se convierte en una colmena, el apicultor se da cuenta de que está con la soga al cuello sin una caseta en la que refugiarse.

 

Número 109 enero - marzo 2013

Resumen de los artículos más destacados del último número de la edición impresa publicado.

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